Los incendios son
algo mucho más habitual de lo que en general todos nos pensamos y por eso
debemos estar siempre preparados. Lo más normal es que se quede sólo en un
susto, pero es importante que sepamos reaccionar a tiempo y tengamos los
instrumentos necesarios para poder salir del paso sin ninguna dificultad.
Los extintores son el sistema más
efectivo a nivel “amateur” que todos debemos tener en casa, o al menos en
edificio. Son fáciles de usar y no demasiado caros. Tener uno cerca nos puede
salvar de una situación peligrosa por lo que hay que mantenerlos siempre a
punto, en un sitio apropiado y revisarlos cada 5 años.
De todas maneras
sólo se trata de un remedio rápido, para una situación controlada. Un ejemplo
sería una colilla que se cuela en el sofá, o una vela que prende una cortina;
son situaciones en las que hay que actuar rápido para que no se expanda, ya que
sería una superficie pequeña la que el extintor tiene que cubrir.
Esto último se debe
tener muy en cuenta porque la descarga de los extintores no supera los 20
segundos. Si el fuego fuera más grave, una persona sin formación para combatir
incendios no debe exponerse ni hacerse el héroe, ya que los extintores no
sirven para las situaciones en las que el fuego se descontrola. En ese caso
contamos con un servicio excelente de bomberos, los cuales
sabrán qué es lo
que se debe hacer dependiendo del nivel que haya alcanzado el incendio
No hay comentarios:
Publicar un comentario